Para hombres que están casi, pero no del todo satisfechos con su físico.

Y sienten que hay algo que se les está escapando.

Si llevas años entrenando y sabes que podrías estar mucho mejor, quiero que leas esto.

No hablo del que empezó el gimnasio hace cuatro días.

Hablo de ti, que llevas años.

Que entrenas aunque estés cansado, sin excusas;

Que cada día preparas tus tuppers para el día siguiente;

Que estás harto de oir frasecitas del tipo:

   “y para qué comes eso?

    ¿y no te comerías esto otro?

Que no entiendes tu vida de otra forma que no sea dejandote los huevos en el Gym cada día;

Que mientras estás currando, ya estás visualizando tu próximo entrenamiento;

Que mientras estás entrenando, estás visualizando tu versión mejorada del futuro;

Que no necesitas más esfuerzo ni más motivación…

Porque esfuerzo ya has puesto de sobra.

Y precisamente por eso hay algo que jode todavía más.

Mirarte al espejo y pensar:

“Después de todo lo que llevo haciendo… debería estar mucho mejor.”

 

Porque sí.

Puede que tu entorno te diga ¿pero pa qué quieres más?

Seguramente la gente que no entrena te diga que estás grande.

Pero tú sabes perfectamente de qué estoy hablando.

 

Tú no te comparas con el tío que acaba de apuntarse al gimnasio.

Te comparas con ese físico que sabes que todavía podrías conseguir.

Con ese tío que ves entrenando y piensas:

“Maldito hijo de puta cómo está este cabrón”

“Joder… yo también quiero verme así.”

 

Ya me entiendes.

Lo que yo hablo es de llegar a llenar el uiforme del trabajo;

De oir como cruje la tela de una camisa en la cena de nochevieja:

De ponerte un polo de manga corta y estallar literalmente las mangas;

Ponerte esa camiseta de tirantes y que se vean bultos y venas por todos lados mientras entrenas.

 

Te estoy hablando de que nadie vuelva a tocarte los cojones preguntándote

¿y entonces tú vas al Gimnasio?

Como dando a entender que tampoco se te nota mucho.

Porque a mi tabién me lo dijeron en su día.

Y sé que eso jode, y mucho.

 

Te estoy hablando de que en pocas semanas pudieras mirarte al espejo y decir:

“Ahora sí. Ahora por fin mi esfuerzo sí empieza a dar resultados”

 

El problema es que quizá llevas demasiado tiempo intentando llegar ahí,

haciendo distintas versiones de lo mismo.

Otra rutina.

Otro ejercicio.

Más peso.

Más intensidad.

Otro vídeo.

Otro consejo.

Otra dieta.

Otra vez “ahora sí voy a ponerme serio”.

 

Y pasan los meses.

A veces mejoras.

Después te vuelves a estancar.

Cambias cuatro cosas.

Y terminas regresando a lo que ya conoces.

 

Hasta que aparece una pregunta bastante incómoda:

“¿Y si estoy perdiendo mis mejores años haciendo cosas que no

me van a llevar hasta donde realmente podría llegar?”

 

Esa pregunta importa.

Porque el problema no es solamente seguir igual seis meses más.

Es mirar atrás dentro de unos años y preguntarte:

“¿Hasta dónde habría podido llegar si hubiese encontrado antes el camino correcto?”

 

Y eso es precisamente lo que llevo un tiempo queriendo solucionar.

Estoy creando algo muy especial para hombres como tú.

Hombres que llevan ya su tiempecito entrenando y tomándoselo en serio.

Hombres que no tienen miedo al esfuerzo.

Hombres que sienten que todavía existe una versión de su físico que no han conseguido sacar.

 

Pero ojo.

Esta vez no pienso contar nada por Instagram.

En Instagram tengo miles de seguidores, pero pocos de verdad comprometidos con un verdero cambio.

Así que si al leer todo esto has pensado aunque sea una vez…

“Este cabrón está hablando de mí”

…te recomiendo que estés dentro.

 

En sólo unos pocos días, lo voy a desvelar.

Pero sólo lo desvelaré de una forma.

¿De qué forma?

Pues a través de un grupo de whastsapp PRIVADO.

¿Y cómo accedo a ese grupo de whatsapp privado?

A través de este enlace.

¿Qué pasará cuando haga click en el enlace?

 

Porque lo que estoy preparando tiene que ver precisamente

con dejar de preguntarte qué coño te falta…

…y empezar a descubrir hasta dónde puedes llevar realmente tu físico,

cuando dejas de improvisar y empiezas a seguir un método.

 

QUIERO QUE ME LO CUENTES

 

Pd: Dejar tu email no te obliga a dar ningún paso después.

Solo evita que esta primera ocasión pase mientras tú sigues intentando averiguar por tu cuenta qué se te está escapando.

Si sabes que todavía puedes llegar más lejos, entra ahora y espera mi email.